La única medalla española de la Primera Guerra Mundial: la Medalla de los Voluntarios Catalanes (1914-1918)

Sabemos que España se mantuvo al margen de los dos conflictos mundiales del siglo XX pero, aún así, en ambos se produjo la participación de varios grupos de voluntarios españoles. En el caso de la Primera Guerra Mundial en 1916 el Comité de Hermandad con los Voluntarios Catalanes (Comitè de Germanor amb els Voluntaris Catalans), reclutó un contingente de diez mil voluntariós catalanes, para ser integrados en una Legión de Voluntarios Catalanes dentro del ejército francés. Al finalizar la guerra, se encargó al escultor Juli Vallmitjana el diseño de una medalla que se entregaría a los Voluntaris, en reconomiento a su lucha en Francia. Con el tiempo, ésta se convertiría en una de las condecoraciones no oficiales de la Primera Guerra Mundial más buscadas entre los coleccionistas galos.

La Medalla de los Voluntarios Catalanes es una medalla honorífica no oficial entregada por el Comité de Hermandad con los Voluntarios Catalanes. Actualmente figura entre las condecoraciones honoríficas del 3º Regimiento de la Legión Extranjera de Francia. El diploma de esta medalla recuerda las batallas en las que participaron las unidades de la Legión en las que lucharon estos voluntarios:

Prunay

Tapiz

Dimensión 140

Verdun

Champán 1916-17-18

Flandes

Suma

Lorena

Soissons

Belloy en Santerre

Montañas de París

Meseta de Laffaux

Dardanelos

Serbia

Bulgaria

Descripción de la medalla: diseñada y fabricada por los establecimientos Vallmitjana de Barcelona, ​​es de bronce patinado y suspendida de una cinta de tejido bastante tosca con los colores de Cataluña. En la tradición española, esta cinta se remata con una barra de broche de metal dorado con un alfiler para sujetarla a la prenda.Tiene un diámetro de 32 mm. y en el anverso, aparece un soldado con el casco “Adrian”, típico del ejército galo y la inscripción “SANS PEUR, SANS PITIE” (sin miedo, sin piedad). En el reverso, el escudo de Catalunya, con una hoja de laurel y una palma y la inscripción: “CATALUNYA ALS VOLUNTARIS CATALANS” y “1914-1918”. Se acuñaron tan solo 500 unidades, aunque no todas fueron repartidas.Al ser una medalla escasa y difícil de encontrar, es normal encontrar falsificaciones en el mercado. Como los moldes originales (afortunadamente) se perdieron, las copias que se ven, son de “fundición”, es decir, que han tomado como molde a una medalla original. Así, las copias son relativamente fáciles de detectar ya que son de un tamaño ligeramente inferior a las originales (menos de 30 mm) y el rostro del soldado aparece marcado por unos puntos, como si hubiera sufrido la viruela.

Anverso de la Medalla de los Voluntarios Catalanes.
Reverso de la Medalla de los Voluntarios Catalanes
Diploma de la Medalla de los Voluntarios Catalanes.

Para más información:

https://historiayculturamilitar.wordpress.com/2013/06/26/la-medalla-de-los-voluntarios-catalanes-de-la-primera-guerra-mundial/

La Orden Civil de Sanidad

Dentro del derecho premial español existe una condecoración civil que se concede como máximo honor, distinción y reconocimiento público, para premiar méritos, conductas, actividades, servicios relevantes o excepcionales, en el ámbito de la sanidad. Se trata de la Orden Civil de Sanidad, cuyo Gran Canciller es el Ministro de Sanidad. Esta es, brevemente, su historia.

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Medalla de la Constancia de los Voluntarios de Cuba (1882)

Creación: Real Orden de 22 de julio de 1882

Metal: plata.

Pasadores: inscripción “10 años de servicio”. Obtenida la medalla se aumentaba un pasador cada cinco años, con la inscripción del número total de los años servidos.

Ejemplo de pasador de la Medalla de la Constancia de los Voluntarios de Cuba (1882).

Descripción: anverso: en el centro tenía grabado el busto de S.M. el Rey Alfonso XII y alrededor la siguiente inscripción “Alfonso XII, los Voluntarios de la Isla de Cuba” dejando un hueco en la parte inferior para grabar en él la fecha “1882”, año de su creación. En el reverso estaban grabadas las palabras: “Constancia, Patriotismo, Abnegación” que es lo que motivó la creación de la medalla; y por último, cuatro flores de lis del mismo metal que la medalla, colocadas diametralmente opuestas entre sí, y en los bordes o cerco de la misma, que servía de adorno.

Cinta: con los colores nacionales (rojo, amarillo, rojo).

Notas: Tenían derecho a la concesión y uso de la expresada medalla, sin distinción de clases, todos los Jefes, Oficiales e individuos de los Cuerpos Voluntarios de la Isla de Cuba que contaran con diez años de servicio en ese Instituto y no tuviera notas desfavorables en sus hojas de servicio.

Para saber más sobre el Cuerpo de Voluntarios de Cuba entre 1855 y 1898:

https://www.academia.edu/28685841/El_Cuerpo_de_Voluntarios_de_Cuba_1855_1898_

Los distintivos y las medallas creadas para las enfermeras de los hospitales de Sanidad Militar y marroquíes del ejército franquista (1937-1940)

Ese es el título de un nuevo artículo del doctor en Historia don Francisco Javier Hernández Navarro y del capitán de Ingenieros don Antonio Prieto Barrio publicado en la Revista de Historia Militar.

Enlace al artículo:

https://publicaciones.defensa.gob.es/media/downloadable/files/links/r/h/rhm_128_1_1.pdf

La placa de Distinción de la Libertad de D. Luis de Iñarra

El Sr. D. Mario de la Quadra-Salcedo de Goicoechea nos ha autorizado a dar el conocer el siguiente artículo de su autoría que lleva por título:“La condecoración Placa de Distinción de la Libertad (España) del Excmo. Sr. D. Luis de Iñarra y Reta, alcalde de Pamplona, diputado a Cortes y senador por Navarra” y cuyo texto íntegro es como sigue:

Quería mostrar una condecoración que recibió mi tatarabuelo Luis de Iñarra y Reta, del General Baldomero Espartero durante la Regencia, que además de haber muy pocas, es muy rara y la gente, a veces, la ha confundido con la Gran Cruz de Isabel la Católica:

LA PLACA DE DISTINCIÓN DE LA LIBERTAD (ESPAÑA).

El Regente del Reino Don Baldomero Espartero, por decreto de 14 de mayo de 1841 concedió esta condecoración a todos los individuos que en los años de 1830 y siguientes penetraron en la Península con las armas en la mano por varios puntos de la costa y frontera del Pirineo, con el objeto de restablecer en España el gobierno constitucional.Creación: Decreto de 14 de mayo de 1841.Descripción: placa es circular, formada por unas ráfagas de plata abrillantadas; en el centro tiene sobrepuesto un escudo de esmalte, en el que se ven figurados en un campo regado de sangre dos hemisferios o globos enlazados con una cinta, y cubiertos con una corona real, entre dos columnas atadas con una cadena que parece va a ser cortada con la espada de un brazo armado que asoma por entre unos montes. Este escudo tiene al rededor dos ramas de encina cogidas con una cinta roja, en la que en letras de oro se lee la siguiente inscripción: PATRIA, HONOR, LIBERTAD. COLUMNAS LIBERTADORAS, 1830. Se usa prendida al pecho como las demás placas de distinción.

BIOGRAFÍA DE D. LUIS DE IÑARRA Y RETA. Pamplona (Navarra), 23.VIII.1813 – 23.XII.1891.

Diputado foral y parlamentario.Luis Iñarra procedía de una familia de comerciantes. El padre, conocido liberal y alcalde de Pamplona en 1822 y 1823, estuvo en la cárcel durante la etapa absolutista y fue miembro de la Diputación Provisional de 1836 a 1837.Al fallecer Fernando VII, Luis Iñarra fue uno de los primeros en inscribirse en la Milicia Nacional. Su papel político fue consolidándose durante la Primera Guerra Carlista, hasta que en 1839 fue elegido concejal de Pamplona. En 1840 pasó a ser secretario de la Junta Provisional creada en Pamplona con motivo de la sublevación contra la reina María Cristina.

Un año más tarde jugó un papel fundamental en la resistencia a la sublevación de O’Donnell en Pamplona, como segundo jefe de la Milicia Nacional, una actuación que le valió la Cruz de San Fernando, además de conseguir de Espartero que los pamploneses considerados próximos a O’Donnell fueran expulsados de la ciudad. En 1842 Luis Iñarra fue elegido alcalde de Pamplona y primer comandante de la Milicia Nacional. Durante su mandato se sentaron las bases para la creación del instituto de segunda enseñanza en la capital navarra. Iñarra fue también vocal de la Junta del camino real a Francia por el valle de Baztán. Era hacendado e invirtió en deuda pública, además de comprar numerosos bienes desamortizados, entre los que se encontraba el monasterio de la Oliva. Su fortuna se consolidó tras el matrimonio, en 1843, con Paulina García-Herreros (Pamplona, c. 1822), que procedía de familia muy adineradaLa actividad parlamentaria de Luis Iñarra estuvo unida al Partido Progresista.Nunca aceptó cargos, excepto los de elección popular, lo que le acercaba a ciertos principios demócratas. Fue diputado a Cortes en 1843 y de 1846 a 1850. Concejal de Pamplona en 1853 y alcalde de la ciudad en 1854, fue nuevamente diputado a Cortes en la legislatura 1854-1856. De nuevo alcalde en 1859, Iñarra permaneció en el cargo hasta enero de 1863. A finales de 1865 era presidente del Comité Provincial del Partido Progresista. En 1868 creó el Comité Liberal Fuerista de Navarra. A pesar de su carácter progresista, las actuaciones de Iñarra, posteriores a 1868, fueron relativamente moderadas. Tuvo éxito en las municipales de diciembre y fue otra vez alcalde desde enero de 1869 hasta marzo de 1871. En 1871 y 1872 obtuvo escaño en el Senado.En enero de 1874, Iñarra fue nombrado vicepresidente de la Diputación Foral. El general Genaro Quesada le propuso en mayo de 1876 para una Cruz de Isabel la Católica, honor que rechazó. Al convocarse elecciones forales en 1876 fue elegido por el distrito de Pamplona y ocupó la vicepresidencia hasta 1880. Participó de forma activa en la elaboración del Convenio de Tejada-Valdeosera. En 1877, fue comisario presidente de la Junta Provincial de Agricultura, Industria y Comercio. Volvió a ser senador en 1881, pero su estado de salud le obligó, a partir de entonces, a llevar una vida retirada de la actividad pública. En el momento de su muerte era administrador de la sucursal del Banco de España en Pamplona.

Fuentes y bibliografía:

– Archivo del Congreso de los Diputados, Serie documentación electoral, 22 n.º 5, 24 n.º 3, 26 n.º 13 y 37 n.º 38;

Archivo del Senado, exps. personales, HIS-0230-08.

– N. Castor de Caunedo, N. V. Magán y J. M. Bover, “Biografía de Don Luis Iñarra,Diputado a Cortes”, en M. Ovilo y Otero (dir.), Historia de las Cortes de España y Biografías de todos los Diputados y Senadores más notables contemporáneos, t. I, Madrid, Imprenta D. B. González, 1849, págs. 491-496

– A. Pérez Goyena, Semblanzas de los 340 diputados a Cortes que han figurado en la legislatura de 1849, Madrid, Imprenta Gabriel Gil, 850, pág.103- A. M. Segovia, “Señor D. Luis Iñarra”, en Figuras y figurones, t. XXXII, Madrid, Imprenta de Figuras y figurones, 1882, págs. 195-204

– A. Pérez Goyena, Ensayo de una bibliografía navarra, t. VII, Burgos, 1962, pág.86- J. Agirreazkuenaga et al., Diccionario Biográfico de los Parlamentarios de Vasconia (1808-1876), Vitoria, Parlamento Vasco, 1993, págs. 490-492

– A. García-Sanz Marcotegui, Diccionario Biográfico de los Diputados Forales de Navarra (1840- 1931), Pamplona, Gobierno de Navarra, 1996, págs. 403-409.