Los símbolos de la Justicia en España

 

En el día que publicamos este artículo, se está celebrando uno de los procesos judiciales de mayor trascendencia en España. Con toda la solemnidad y boato que imbuye al Supremo Tribunal de Justicia, los medios de comunicación nos mostraran las imágenes de unos magistrados ataviados con sus togas y distintivos del cargo. ¿Pero cuáles son esos distintivos de Justicia? ¿Y dónde está su origen? Un recorrido por la historia del Tribunal Supremo de Justicia del Reino de España nos servirá para resolver esas cuestiones.

El Tribunal Supremo nació con la Constitución de 1812. Su artículo 259, establecía que: “Habrá en la Corte un tribunal, que se llamará Supremo Tribunal de Justicia” y los siguientes artículos 260-261 describían el número de magistrados que lo conformarían y sus competencias. El procedimiento de nombramiento del primer presidente y ministros (que era la denominación tradicional de los magistrados) del Supremo Tribunal de Justicia fue acordado por Real Decreto de la Regencia de 17 de abril de 1812 siendo los candidatos propuestos por el Consejo de Estado. Tras las reuniones del Consejo de Estado la Regencia de España e Indias, nombró el 7 de junio de 1812 a todos los ministro de planta (un total de 16) así como al presidente y a los fiscales publicándose estos nombramientos el la Gaceta de Madrid del 11 de junio de 1812. El primer presidente de Supremo fue el asturiano de D. Ramón de Posada Soto y Rivero, decano que fue del Consejo de Cámara de Indias.


D. Ramón de Posada Soto y Rivero. Primer presidente del Tribunal Supremo (Años 1812 a 1814).

Lesmes-jueces-europeos-sembrar-incertidumbre_EDIIMA20180910_0296_5D. Carlos Lesmes Serrano. Presidente del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial desde el año 2013. Lleva como distintivos de su cargo: el collar de la Justicia, la placa similar a la de magistrado del Tribunal Supremo y la placa de miembro del Consejo General de Poder Judicial, del cual es su presidente, también.

La primera vez que se reunió el Supremo Tribunal de Justicia en Cádiz, fue en el palacio de los marqueses de Recaño, edificio barroco, donde destaca una antigua torre que servía para vigilar los accesos al puerto gaditano, la conocida como torre de Tavira. Esta fue la sede del Tribunal hasta que el 3 de octubre de 1813, las Cortes aprobaron su traslado a Madrid ubicándose sus dependencias en el antiguo Palacio de Uceda, sede de los desaparecidos Consejos, donde permaneció hasta su traslado en 1875 al Palacio de las Salesas (2). Este edificio, que disponía de calabozos, albergó, hasta 1992, a la Audiencia Territorial y Provincial de Madrid, los juzgados de instrucción de la capital, la fiscalía y el Colegio de Abogados, así como el Tribunal Supremo.


Torre de Tavira (Cádiz), sede del Supremo Tribunal de Justicia (Años 1812 a 1814).


El Palacio de los Consejos (Madrid) albergó el Tribunal Supremo en 1814 y 1820-1823 y 1834-1875.


Las Salesas Reales sede del Tribunal Supremo entre 1875-1915 y desde 1926.

En 1915, el Palacio de Justicia sufrió un aparatoso incendio que lo redujo a cenizas, salvo la iglesia de Santa Bárbara. Fue reconstruido, nueve años después, bajo el impulso del rey Alfonso XIII, quien quiso que se le dotara de una grandiosidad y magnificencia que no poseía el edificio destruido por las llamas (3).

Durante la Guerra Civil el alto tribunal se desplazó, siguiendo al gobierno de la República, primero a Valencia y luego a Barcelona instalándose en las sedes de sus respectivas Audiencias Territoriales, mientras que el Tribunal Supremo reorganizado por el gobierno de Burgos en 1938 instaló su sede en la antigua Chancillería de Valladolid.


Incendio del Palacio de Justicia de Madrid (Año 1915).


Sede del Tribunal Supremo en Valencia (Años 1936 a 1937).


Sede del Tribunal Supremo en Barcelona (Años 1937 a 1939).


La Real Chancillería de Valladolid. (Sede del Tribunal Supremo del Gobierno de Burgos. (Años 1938 a 1939).

Entre 1910 y 1914 el edificio del Tribunal Supremo albergó provisionalmente la Presidencia del Consejo de Ministros, ocupada entonces por José Canalejas. El traslado se debió al estado ruinoso en que se encontraba la sede oficial, situada en la calle Alcalá. Canalejas, y tres de sus sucesores más –Manuel García Prieto, Álvaro de Figueroa y Torres (conde de Romanones) y Eduardo Dato- dirigieron España desde el ala que antes había sido la residencia oficial del presidente del Alto Tribunal. En 1914 el Gobierno adquirió la casa Palacio del Marqués de Villamejor, en el Paseo de la Castellana, donde residió la presidencia hasta 1976, en que fue trasladada al Palacio de la Moncloa.

Los primeros símbolos de la Justicia

Desde época inmemorial el ejercicio de la justicia conllevaba una serie de privilegios y honores vinculados al desempeño de tan alta magistratura. Baste recordar a los cónsules romanos, que se hacían acompañar de líctores, a los jueces y representantes de la jurisdicción regia en la Edad Media, que disponían de un báculo o vara como signo de distinción. Esta vara de justicia era empleada como instrumento de honor en la época de los Austrias, por aquellas personas investidas de una autoridad jurisdiccional delegada por el monarca. La literatura del Siglo de Oro, hace aparecer en varios de sus pa¬sajes a corregidores, alguaci¬les, o alcaldes…, provistos con su vara para impartir justicia.


Bastones de mando de magistrados.


Emblema del Tribunal Supremo del Reino España (balanza, hacha, faces y collar de la Justicia).

Algunos tratadistas, consideran que las varas de justicia, tan arraigadas en la península, constituyen versiones más o menos modernizadas de fasces, virgas o lictores romanos. Lo cierto, es que a pesar de sus remotos antecedentes, hasta el siglo XIX su uso, en el ámbito judicial, no quedó estrictamente reglamentado y jerarquizado junto con otros distintivos.

No podemos dejar de lado el hecho de que antes que existiera el Tribunal Supremo actual, los dos máximos órganos de la justicia española eran la Chancillería de Valladolid y la Chancillería de Granada. La primera tenía competencia sobre todos los casos que se produjeran del río Tajo hacia arriba y la segunda del Tajo hacia abajo. El órgano superior de ambas era el Consejo de Castilla.

Las primeras insignias reglamentadas

El proceso se inicia con la Real Orden de 28 de noviem¬bre de 1835, que estableció el traje de ceremonia de los ministros (todavía denominados así ya que no será hasta la regencia de Serrano y con Amadeo I cuando se generaliza la denominación de magistrados) de los Tribunales, ante la carencia de una normativa al respecto (1). La indumentaria que se estableció para los ministros y fiscales consistía en la toga, que se usaba, por lo menos desde el siglo XVIII, completada con una gorra negra. Las mangas de la toga eran anchas disminuyendo hasta la muñeca, terminando en unos vuelillos. La gorra de figura circular estaba cubierta en la parte superior con un embutido, que hacía sobresalir el casco una pulgada en lo alto, y en la circunferencia, teniendo en medio, una borla de seda.

La toga se debía de llevar sobre un vestido negro de frac o casaca, con pañuelo negro.

Los jueces de primera instancia, abogados, relatores, agentes y promotores fiscales, usaban el mismo traje, con la diferencia que las mangas de la toga eran sin vuelillos, y cortas para no pasar del codo.

 

Modelo genérico de la medalla para magistrados y jueces (anverso y reverso) durante los períodos monárquicos (siglos XIX y XX) y medalla de juez de época de Alfonso XIII.

 


Medalla de juez (anverso y reverso) (Gobierno Provisional años 1868-1871).

Para que los magistrados y jueces fueran conocidos y respetados, se estableció, junto con el traje de ceremonia ya descrito, una medalla de plata pendiente del cuello por una cinta azul. La medalla era «ochavada», (en forma octogonal), de peso de una onza, que según la descripción aportada por Paraltadas y Pinto en 1847, y que completa algo más la descripción oficial, incluye en el anverso las armas reales completas, dentro de una cartela con roleos y lambrequines, portando la Orden del Toisón; en bordería adorno de ondas. En el reverso hay una balanza en el campo, y entre los dos platos la palabra «justicia», al pie una espada horizontal. Este modelo se mantendrá a lo largo del tiempo con escasas modificaciones que afectaron a los adornos de los bordes, al anverso con los distintos escudos de España y en el reverso al que se le añadió una estrella refulgente. Por otra Real Orden de 3 de diciembre de 1835, se estableció una modificación en la medalla al considerarse que la de los magistrados fuese sobredorada o de oro, para hacerlos resaltar al ser la categoría superior de la judicatura.

Nuevas modificaciones de distintivos

La situación se mantuvo sin cambios hasta que a instancia del ministro de Gracia y justicia, Joaquín María López, se aprobó (Real Orden de 29 de agosto de 1843), unas modificaciones al traje de ceremonia. En vez de la gorra, el nuevo traje se usaba con el birrete antiguo de seis lados; los jueces de primera instancia llevarían, a partir de ese momento, la medalla anterior de plata, pendiente de un cordón del mismo metal, de dos líneas de diámetro; para los ministros y fiscales de las Audiencias, la medalla, era de oro, pendiente de un cordón de lo mismo, y del diámetro referido. Para los magistrados del Tribunal Supremo, la medalla, era esmaltada y pendiente de un cordón de oro de tres líneas de diámetro. Con esta disposición se establecieron las bases del sistema de distintivos actualmente vigente, así como el protocolo de estrados.

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Diseño de la medalla esmaltada (anverso y reverso) para los magistrados del Tribunal Supremo (periodo de Isabel II y Restauración).

Debido a la falta de uniformidad y escaso decoro en que incurrían los dependientes de los tribunales, se adoptó una nueva medida al respecto, en el año 1853, sobre insignias y distintivos de magistrados, jueces, fiscales, secretarios de gobierno, escribanos… En cuanto a los magistrados y jueces, para los actos de servicio y ceremonia se fijó el uso del traje y la medalla ya referidos, mientras que fuera de estos actos llevarían sobre centro negro la misma insignia u otra medalla de igual o menores dimensiones, colocada al lado izquierdo del pecho, bordaba o pendiente de una cinta negra con filetes de oro o plata, según las clase, usando además el bastón de autoridad.

El fiscal de Tribunal Supremo y los de la Audiencias empleaban el mismo traje, medalla y bastón que los magistrados de sus respectivos tribunales, pero llevando en el reverso de la medalla una inscripción con la leyenda “Ministerio fiscal”, hasta entonces, se deduce, que no existía distinción entre los distintivos de jueces y fiscales.

Los abogados fiscales usaban el traje y medalla establecida para los fiscales, y en la forma a la categoría judicial en la que se encuadren. También se regulan en esta normativa los signos de distinción para los secretarios de gobierno, promotores fiscales, escribanos de cámara, y otro personal subalterno.

La placa de la judicatura

Poco después (Real Orden de 9 de enero de 1854), la disposición anterior se completó, aprobándose el modelo de placa para magistrados, jueces y fiscales así como una medalla más pequeña con los mismo motivos de antaño, para actos menos solemnes. Esta placa debía ser usada bordada o de esmalte, de oro o plata, colocada al pecho sobre centro negro, según las clases, y sobre la toga en los actos de ceremonia, junto la medalla de su respectiva categoría. La descripción de la placa, aportada por el profesor Abad Varela, era unifaz, convexa y de forma circular y radiante, en metal (oro o plata, según categoría) y esmaltes. Sobre el anverso una cartela con roleos y esmaltada de azul se encuentran acodados los escudos ovalados de España, y el judicial.

Placa de magistrado del Tribunal Supremo (Años 1875-1931).

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Placa de magistrado (años 1875-1931).

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Placa de magistrado bordada con hijo de oro (II República).

Sobre cartela corona real cerrada y esmaltada en rojo, todo ello sobre rayos refulgentes formados de brillantes simulados, a imitación del collar del Toisón. Era de plata para los jueces, y de oro para magistrados. Para los miembros del Tribunal Supremo, la placa era de oro y los escudos aparecían esmaltados en sus colores.

Finalmente el 16 de diciembre de 1867 se fijaron las reglas para que los funcionarios del orden judicial y el ministerio fiscal usaran las insignias creadas por las anteriores disposiciones. Dentro de los tribunales y de los juzgados se completará junto con la toga la medalla de oro o de plata según el grado.

En los actos de ceremonia con la toga, y la medalla, se llevaba sobre la misma en el lado izquierdo del pecho la placa de oro o plata ya descrita. En los actos de etiqueta sin toga se podía usar la medalla y la placa sobre el frac.

Los “tres” collares de la Justicia: un gran desconcierto

La ley provisional sobre organización del poder judicial de 1870 reiteró las medidas sobre el traje de ceremonia establecidas en 1853 y 1867, haciéndose mención por primera vez al collar de uso exclusivo por el presidente del Tribunal Supremo y así como el otro collar que correspondía usar, en un principio, al ministro de Justicia y en la actualidad es el que usa S.M. el Rey en la jornada solemne de apertura del año judicial. ¿Pero cuántos collares de la Justicia hay?

El Gran Collar de la Justicia, que corresponde su uso al presidente del Tribunal Supremo, en las grandes ceremonias, fue creado siendo ministro del ramo Luis Mayans. El gran collar tuvo una réplica en otro más pequeño para mayor uso. Ambos collares se realizaron en oro esmaltado de 22 quilates por la famosa fábrica madrileña de platería Martínez. El collar pequeño, fue realizado por Félix Semper, y fue entregado el 25 de marzo de 1844. El grande fue realizado por Pablo Cabrero y fue entregado al presidente del Tribunal Supremo con la Real orden de 9 de febrero de 1846. Según certificación expedida el 30 de abril de 1850, el gran collar está compuesto de 18 eslabones esmaltados, de los que 16 están unidos formando el collar y dos sueltos. De ellos, nueve tienen en su centro un libro con una espada y la inscripción «Justicia y Ley». Los restantes llevan una balanza, un haz de mimbres o fasces y hacha romana. Une los dos extremos del collar, en la parte inferior, una medalla orlada por dos culebras esmaltadas de verde, y en el centro, sobre fondo blanco, un ojo con unas ráfagas. De este eslabón pende otro con el escudo de las armas reales.


El Gran Collar de la Justicia lo lleva el presidente del Tribunal Supremo en los actos más solemnes como la apertura del año judicial (¿No sería el que tendría que llevar S. M. el Rey, igual que lo hizo su abuelo Alfonso XIII? – ver imagen inferior) (Fabricado por Pablo Cabrero en 1844).

FOTO ALFONSO XIII con el Collar de la Justicia


Anverso y reverso del Collar pequeño de la Justicia de uso diario del presidente del Tribunal Supremo y fabricado por Félix Semper en 1844 (¿dónde se encuentra en la actualidad? ¿ha desaparecido? Este collar sería el que tenía que llevar el presidente del Tribunal Supremo si cede el Gran Collar de la Justicia a S. M. el Rey).

En 1872 el ministro de Justicia Montero Ríos creó otro collar de la Justicia, fabricado por Moratilla, decano de los joyeros de Madrid, y es el que porta en la actualidad el Rey, pero en origen ese collar fue fabricado como distintivo solemne para el ministro de Justicia tal y como consta en el Diario de Sesiones de las Cortes de aquel año, ya que su confección suscitó la consabida polémica. No existe descripción al respecto pero entre sus eslabones se aprecian las virtudes cardinales, las veneras de las órdenes militares (Calatrava, Montera, Al¬cántara y Santiago), un libro con una espada y la inscripción «Justicia y Ley» y el ojo con ráfagas. Este collar fue devuelto al Tribunal Supremo el pasado 30 de enero de 2012 por el ministro de Justicia Alberto Ruiz-Gallardón, tras ser custodiado por el Ministerio durante 73 años (desde 1939). Pero he aquí la pregunta: ¿el ministro Gallardón no estaba devolviendo una pertenencia que era símbolo del titular del ministerio de Justicia? ¿Se estaba devolviendo un collar que era distintivo propio del ministro y por lo tanto de su pertenencia? Creemos que sí y lo demostramos con las siguientes imágenes:


Collar de la Justicia que S.M. el Rey lleva en la ceremonia de apertura del año judicial y que era el distintivo del ministro de Justicia (¿No le correspondería llevarlo al titular de ese ministerio en la apertura del año judicial y no el collar de la Orden de San Raimundo de Peñafort?).


El conde de Romanones aparece retratado como ministro de Gracia y Justicia (lo fue en: 1906, 1913, 1918 y de 1922 a 1923) y porta el Collar de la Justicia distintivo del ministro de este ramo desde 1872. Galería de retratos del Ministerio de Justicia.

Tras una disposición en tiempos de la República en la que se adapta las insignias de la magistratura, se sustituye la coro¬na real por la mural, desaparece el Toisón y el manto de armiño que aparecía en algunas insignias, y se reemplaza por las columnas con el “Plus Ultra”. Se incorpora las nuevas armas de España, formadas por cuatros cuarteles con el castillo, león, barras y cadenas, terminando por la granada en la parte inferior.


Acto de entrega el pasado 30 de enero de 2012 del Collar de la Justicia por parte del ministro de Justicia Alberto Ruiz-Gallardón al presidente del Tribunal Supremo Carlos Dívar (¿Pero ese collar no es el distintivo del ministro del ramo desde 1872? ¿Por qué se devuelve?)

Evolución posterior y situación actual

Las insignias sufrieron una nueva vicisitud en 1939, la última, con el nuevo escudo nacional (sobre el águila de San Juan) partido del de la Justicia. La medalla y placa que usan los magistrados, jueces y funcionarios del ministerio fiscal desde entonces, están hechas de plata, para los jueces y abogados fiscales; de oro, para los magistrados y fiscales, y de esmalte y oro, para los miembros del Tribunal Supremo, figurando en una cartela la carrera y categoría de los funcionarios que la ostenta.

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Placa de magistrado del Tribunal Supremo (época de Franco).

La medalla actual tiene forma de cartela con escudos ovalados sobrepuestos en anverso y reverso y corona real cerrada y articulada con asa y anilla decorada.

En el caso de la medalla de magistrado del Tribunal Supremo está confeccionada en oro o metal dorado, mide 85 mm. en su eje vertical y 35 mm. en el horizontal y a su mitad. Consta de cartela con fondo en esmalte blanco, rameado en oro o metal dorado y presidida por la Corona Real en esmalte rojo, de la cual sale el asa de enlace con el cordón dorado de la que ha de pender. En su anverso figura óvalo con las armas del Escudo de España y en el reverso óvalo, de igual tamaño que el anterior, con el fondo en oro o metal dorado en el que aparecerán en relieve los símbolos de la Justicia y la inscripción Justicia.


Medalla actual del presidente y magistrados del Tribunal Supremo.

Los magistrados usan la siguiente medalla: confeccionada en oro o metal dorado, con una medida de 85 mm. en su eje vertical y 35 mm. en el horizontal y a su mitad. Consta de cartela con fondo rameado en oro o metal dorado y presidida por la Corona Real, de la cual sale el asa de enlace con el cordón dorado de la que ha de pender. En su anverso figura óvalo con las armas del Escudo de España y en el reverso óvalo, de igual tamaño que el anterior, con el fondo en oro o metal dorado en el que aparecerán en relieve los símbolos de la Justicia y la inscripción Justicia.

Mientras que la medalla de juez está confeccionada en plata o metal plateado, mide 85 mm. en su eje vertical y 35 mm. en el horizontal y a su mitad. Consta de cartela con fondo rameado y presidida por la Corona Real, de la cual sale el asa de enlace con el cordón plateado de la que ha de pender. En su anverso figura óvalo con las armas del Escudo de España y en el reverso óvalo, de igual tamaño que el anterior, con el fondo en plata o metal plateado en el que aparecerán en relieve los símbolos de la Justicia y la inscripción Justicia.


Medalla actual de juez (anverso y reverso).

La placa es unifaz y convexa y de forma circular y radiante, en el metal oro o plata según categoría y esmaltes. En el anverso sobre una cartela con roleos y esmaltada de azul, se encuentra el escudo partido, en el primero el de España y en el segundo el judicial; columnas de Hércules y corona real cerrada, todo ello sobre rayos refulgentes. En una cartela, al igual que en las respectivas medallas, se acompañan de las leyenda “Tribunal Supremo”, “Ministerio Fiscal”, para estas categorías, mientras que para los restantes magistrados y jueces, esa cartela es como se expone a continuación.


Placa de fiscal del Tribunal Supremo y placa de fiscal.

La placa de magistrado del Tribunal Supremo incluye escudo heráldico, partido en el primer cuartel las armas de España, doradas sobre esmalte blanco las de Castilla, Aragón y Navarra, y sobre esmalte blanco las de León y Granada, en el segundo los símbolos de la Justicia y la inscripción de la palabra JUSTICIA, entre ellos y todo ello de oro sobre esmalte blanco. El escudo irá timbrado por corona real de España de oro, forrada de esmalte rojo. Por primera divisa tiene dos columnas de oro con base y capitel del mismo metal, y en una cinta de oro la palabra PLUS de oro en la columna del lado derecho, y ULTRA, también de oro cinta y palabra la columna del lado izquierdo, sumada de corona imperial la primera y real la segunda. Por segunda divisa lleva las palabras TRIBUNAL SUPREMO de oro sobre una cinta de esmalte blanco, fileteada de oro. El escudo irá montado sobre una cartela de esmalte de color azul fileteada de oro y todo este conjunto montado sobre 8 ráfagas de oro o metal dorado.

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Placas de magistrado del Tribunal Supremo y variante de placa bordada de magistrado del Tribunal Supremo.

En el caso de la placa de magistrado el escudo heráldico es de oro o metal dorado, partido en el primer cuartel las armas de España, en el segundo los símbolos de la Justicia y la inscripción de la palabra JUSTICIA, entre ellos. El escudo irá timbrado por corona real de España de oro, forrada de esmalte rojo. Por divisa tiene dos columnas de oro con base y capitel del mismo metal, y en una cinta de oro la palabra PLUS de oro en la columna del lado derecho, y ULTRA, también de oro cinta y palabra la columna del lado izquierdo, sumada de corona imperial la primera y real la segunda. El escudo irá montado sobre una cartela de esmalte de color azul fileteada de oro y todo este conjunto montado sobre 8 ráfagas de oro o metal dorado. Sobre la base de las ráfagas, ya aludida, y en su parte inferior bordeando la mitad inferior de la cartela de referencia, figura una cinta con la leyenda Magistrado, en fondo de esmalte blanco.

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Parche bordado de magistrado.

Y por último para los jueces la placa establecida está formada por el escudo heráldico, en plata o metal plateado, partido en el primer cuartel las armas de España, en el segundo los símbolos de la Justicia y la inscripción de la palabra JUSTICIA, entre ellos. El escudo irá timbrado de corona real de España en plata. Por divisa tiene dos columnas de plata con base y capitel del mismo metal, y en una cinta de plata la palabra PLUS de plata en la columna del lado derecho, y ULTRA, también de plata cinta y palabra en la columna del lado izquierdo, sumada de corona imperial la primera y real la segunda. El escudo irá montado sobre una cartela de esmalte de color azul fileteada de plata y todo este conjunto montado sobre 8 ráfagas de plata o metal plateado. Sobre la base de las ráfagas, ya aludida, y en su parte inferior bordeando la mitad inferior de la cartela de referencia, figura una cinta con la leyenda Juez.


Placa de juez.

Las últimas referencias legislativas al respecto se encuentra en la ley orgánica del poder judicial del año 1985, en su artículo 187, cuando se alude en su punto 1: «En audiencia pública, reuniones del Tribunal y actos solemnes judiciales, los Jueces, Magistrados, Fiscales, Secretarios, Abogados y Procuradores usarán toga, y en su caso, placa y me¬dalla de acuerdo con su rango» y sobre todo en el Acuerdo de 23 de noviembre de 2005, del pleno del Consejo General del Poder Judicial por el que se aprobó el Reglamento de honores, tratamiento y protocolo en los actos judiciales, que nos ha servido de base para la realización del presente artículo. En esa disposición se describe, igualmente, las insignias (placa y la medalla) de vocales y secretario del Consejo General del Poder Judicial (6).

Las insignias del Consejo General del Poder Judicial

En cuanto a la placa está confeccionada en oro o metal dorado, mide 85 mm. en sus ejes vertical y horizontal. Los Escudos y símbolos alegóricos serán de esmalte del color que se indicará al hacer su descripción.

La base de la Placa estará constituida por 8 ráfagas facetadas imitando la talla del brillante, y sobre la misma superpuesta una cartela con fondo en esmalte rojo y presidida por una Corona Real en esmalte del mismo color; sobre la indicada cartela figurará el escudo cuyo diseño fue aprobado por Acuerdo del Pleno del Consejo General del Poder Judicial de 10 de diciembre de 2002. Sobre la base de las ráfagas, ya aludida, y en su parte inferior bordeando la mitad inferior de la cartela de referencia, figura una cinta con la leyenda Consejo General del Poder Judicial, en fondo de esmalte blanco.

La medalla esta confeccionada en oro o metal dorado, mide 85 mm. en su eje vertical y 35 mm. en el horizontal y a su mitad. Consta de cartela con fondo en esmalte blanco, rameado en oro o metal dorado y presidida por la Corona Real en esmalte rojo, de la cual sale el asa de enlace con el cordón dorado de la que ha de pender. En su anverso figura óvalo con las armas del Escudo de España y en el reverso óvalo, de igual tamaño que el anterior, con el fondo en oro o metal dorado en el que aparecerán en relieve los símbolos de la Justicia y la inscripción Justicia.

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Diseño de la medalla (anverso y reverso) y placa de los vocales del Consejo General del Poder Judicial (Reglamento de Honores y Protocolo de la Justicia del año 2005).


Emblema del Consejo General del Poder Judicial.

En las referidas insignias en los colores correspondientes se debe entenderse que en caso de la placa, la leyenda del modelo que mostramos debería llevar, en su caso, “Juez”, “Magistrado” o “Tribunal Supremo”.

Con este minucioso estudio esperamos haber aportado algunas notas aclaratorias sobre el ceremonial que rodea al Poder Judicial en España.

NOTAS:

(1) El Reglamento de Tribunal Supremo de 1814 confirmó a sus magistrados el mismo traje que “usaba el extinguido Consejo de Castilla” –desde el siglo XIV–: la toga o “garnacha”.
(2) En 1823 como consecuencia de la amenaza de los ejércitos de la Santa Alianza el gobierno constitucional y las Cortes se trasladaron a Sevilla donde se instaló en la planta baja de la Audiencia hispalense el Tribunal Supremo. En ese mismo año se produjo un nuevo traslado a Cádiz ocupando el convento de los Descalzos.
(3) Entre 1915, fecha del incendio del Tribunal Supremo, y 1926 en que se inaugura por Alfonso XIII el nuevo Palacio de Justicia, el Tribunal Supremo volvió a su antigua sede del Palacio de los Consejos.
(4) Nombrado por el Gobierno de Burgos tras la reorganización del Tribunal Supremo.
(5) Desde 1980 el presidente del Tribunal Supremo es a la vez presidente del Consejo General del Poder Judicial.
(6) Según el artículo 122 de la Constitución Española, el Consejo General del Poder Judicial es el órgano de gobierno del Poder Judicial de España. Su principal función es velar por la garantía de la independencia de los jueces y magistrados frente a los demás poderes del Estado.

BIBLIOGRAFÍA:

• Real Decreto de 28 de noviembre de 1835, sobre el traje de ceremonia de los magistrados, fiscales, jueces, abogados, relatores y promotores fiscales.
• Real Orden de 3 de diciembre de 1835 que aclara el decreto de 28 de noviembre.
• Real Decreto de 29 de agosto de 1843 acerca del traje de los magistrados, jueces, abogados y escriba¬nos, y de las prácticas y usos de tribunales.
• Real Orden de 14 de noviembre de 1853 sobre insignias y distintivos de los magistrados jueces, fiscales, secretarios de gobierno, escribano, etc.
• Real Orden de 9 de ene¬ro de 1854 aprobando el modelo de medallas, placas para magistrados, jueces y fiscales
• Real Orden de 16 de diciembre de 1867 sobre las reglas para que los funcionarios del orden judicial y del Ministerio fiscal usen las insignias creadas por las disposiciones que se citan.
• Capítulo VI de la Ley provisional orgánica del poder judicial de 1870.
• Art. 33 de la Ley adicional a la orgánica del poder judicial (Real decreto de 14 de octubre de 1882).
• Orden de 2 de agosto de 1931 sobre insignias y distintivos de la magistratura.
• Orden de 16 de octubre de 1939 aprobando los modelos de medalla y placa que en lo sucesivo habrán de usar los Magistrados, Jueces, y funcionarios del Ministerio fiscal.
• Tovar Martín, Virginia. El Palacio del Ministerio de Justicia y sus obras de arte. Madrid, Ministerio de Justi¬cia, 1986.
• Lorente Aznar, César. Condecoraciones civiles españolas. Zaragoza, 1999.
• Abad Vareta, Manuel, et al. «Medalla de la Facultad de Derecho de la UNED y otras de su ámbito en España» (Catálogo de la exposición). Madrid, UNED, 2002.
• Acuerdo de 23 de noviembre de 2005, del pleno del Consejo General del Poder Judicial por el que se aprobó el Reglamento de honores, tratamiento y protocolo en los actos judiciales.
• El Tribunal Supremo del Reino de España (coordinador técnico D. Alfonso Ceballos-Escalera y Gila). Madrid, BOE, 2008.

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